Lux Lindner, Buenos Aires, 1966
PROYECTO INDIVIDUAL


Lux Lindner (Buenos Aires, 1966). Con una amplia trayectoria de exhibiciones que se inicia en los años noventa en torno al Centro Cultural Rojas, presentó más de una docena de muestras individuales en Buenos Aires, Lucerna y París y participó en numerosas exhibiciones colectivas. Recibió el Premio Andreani, el Premio Braque - Embajada de Francia, el Premio Klemm y el Premio Konex al Dibujo, entre otros. Participó en la Bienal del Mercosur, Porto Alegre, Brasil en 2007 y la Bienal de Estambul, Turquía, en 2013. En el año 2012 el MALBA, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, adquirió 120 dibujos fechados desde 1985 hasta 2012 y un cuaderno con 48 dibujos adicionales para su colección. Su obra se halla en importantes colecciones privadas y públicas en Argentina. Egresó de la Escuela Nacional de Bellas Artes Pridiano Pueyrredón (1992-94). Estudió Gráfica Tridimensional en Pratt Institute NY (1998-99). La obra de Lindner posee un fuerte sello de idiosincracia personal. Ante todo dibujante y un pensador lúcido y excéntrico, obsesionado con la historia política y cultural de Argentina, Lindner también realiza pinturas y performances. Sus dibujos se hallan altamente codificados con referencias a la historia, la sociedad y las artes locales, así como a eventos autobiográficos. Sus obras en papel remiten a diferentes técnicas, tradiciones y usos del dibujo: la ilustración técnica, el dibujo artístico tradicional, la ilustración infantil, los comics. Utiliza el dibujo para realizar ensayos mordaces y complejos sobre los temas que lo conciernen.

 

 

   

A.
El contrabandista.
Quien propone el monumento sostiene que el contrabando es el germen del carácter nacional.
El contrabandista se abastece a sí mismo y a las tribus indígenas: los vicios, la yerba, el azúcar, el alcohol, el tabaco. Tiene contacto con la última novedad. No es pirata porque no tiene flota. Es como un pirata con dos patas de palo que no sabe nadar y chapotea en el barro.

El contrabandista es el argentino primordial que crea una economía parasitaria de los flujos oficiales del capitalismo, de la cual comienza a depender también el indio.
El contrabandista es un español o criollo pobre y moderno que opera en una angulación subalterna del saqueo planetario.

El contrabandista deja también entrar aquello -bienes intelectuales y económicos- que la iglesia no quiere circulando entre las poblaciones. Todo lo cual da origen a la argentina.

Antes que nada se organice políticamente en el Río de la Plata está el contrabando. El monumento propuesto recuerda la fundación de la mentalidad nacional. Nuestro comienzo no oficial de agrupación-de-mentalidad puede remontarse a 1716. Los contrabandistas son esa parte de Argentina nunca propiamente iluminada por los reflectores, mucho antes del photoshop… En 1716 todavía dependemos del Virreinato del Peru.
Estamos en un estado embrionario al borde del abandono por el poder colonial. Y en un puerto empantanado el europeo deja de ser europeo y el indio deja de ser indio…. Sin todavía ser algo. El rioplatenses antes de ser "argentino" es ya un contrabandista.

B.
Antes que nada está el contrabando. El artista reclama la primacía del contrabando como fuerza configuradora del carácter nacional. Como un empleado de banco que ve pasar los billetes y piensa “voy a hacer la diferencia”. Es ver pasar la riqueza que también son los flujos de información. El contrabandista está en presencia de la circulación de flujos prohibidos como por ejemplo la literatura que la inquisición censuraba.

C.
El contrabandista: es caño transparente que interfiere un caño mayor -un barro fangoso que entra y sale de ese tubo.
Un alambique de transformación de códigos y tradiciones. El caño está fijado a la tierra, no tiene movilidad. Se prende de noche.
El monumento tiene aspiraciones de relevancia fundacional. Está consagrada a un actor de nuestra historia que no ha sido iluminado propiamente por los reflectores…..